(listening
to Reptar-Phonetics)
Por
vivencias que hayamos tenido, que dan la razón a quienes afirman que nada
sabemos en realidad y, a la vez, nos hacen creer que algo hemos aprendido, las
circunstancias y el aura de la naturaleza se encargan de volver a poner
nuestros pies en la línea de salida.
Cuantos más libros leo, más complicado se
me hace imaginarme la inmensidad de ellos que no tendré tiempo de leer en esta
vida. Cuantos más grupos descubro, más me pierdo y adentro en el infinito universo
de la música. Lo mismo con las personas, las culturas, las historias y los
lugares con los que vamos topándonos. De la misma manera, cuanto más vivimos,
más conscientes somos de lo inocentes e ingenuos que somos.
Escucha
a tus mayores; siempre terminan por tener razón. No tengas miedo de fallar;
leía hace poco que experiencia es cuando las cosas no ocurren como esperábamos
que acontecieran. Explora; siempre te sorprenderás de lo que puedes encontrar
dentro de ti. Conocerte es el mayor de
los experimentos que puedes llevar a cabo. Jamás te rindas; hasta las más inmovilizadoras y espesas tinieblas desaparecen sin dejar
rastro cuando creemos en que lo conseguiremos. Y, sobre todas las cosas, ama y déjate
amar. Enamórate de la vida. Ábrete al mundo y no te cierres a la infinidad de
lo que te muestra. Sé agradecido, cada día, de todo lo que eres, tienes y te
rodea. Y nunca olvides que lo más fascinante de todo reside en las conexiones.
Las conexiones con las personas, con tu cuerpo y mente, con tu hábitat, con tu
tiempo y con los que se fueron.
Aprende
de lo que vives, pero actúa sin perder nunca de vista lo poco que sabes.
