viernes, 18 de marzo de 2011

"Coged las rosas mientras podáis...

... veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.

Que tu estás aquí,
que existe la vida y la identidad.

Que existe el poderoso drama
y que tú puedes contribuir con un verso."

Estas estrofas de Robert Herrick y Walt Whitman en "El club de los poetas muertos" me parecen un auténtico canto a la vida.

No son pocas las veces que he oído que el sufrimiento es lo que nos humaniza. ¿Acaso las plantas y los animales no sufren? Creo que nunca he sido ardilla ni geranio, pero no hay nada que me haga pensar que el resto de seres vivos estén exentos de sufrir... Por tanto, parece que pasarlo mal no es lo que nos distingue del resto de los mortales. Sufren las personas, sufren las familias, sufren los pueblos... Vaya, que no hay más que mirar alrededor y abrir un periódico. Y realmente hay quien se empeña en afirmar que este sufrimiento nos hace mejores. Está claro que en todo camino hay obstáculos, pero el hecho de encontrarlos no nos hará sentirnos bien. Por el contrario, encontrar la manera de superar ese obstáculo sí que es una fuente de bienestar.


Esto me lleva a pensar que lo que nos hace más humanos reside, precisamente, en esa habilidad de dar la vuelta a las situaciones más penosas, de ver luz donde el resto solamente ve oscuridad, de convertir un día de lluvia en una ocasión de salir a gozar del mar, mojarse la cara y sentir el placer infinito de estar vivo.

En serio, coged las rosas, olvidaos de que tienen espinas y salid a conquistar el mundo, que está ahí esperando a que lo disfrutemos.

:) EncuentrosNomadas